martes, 5 de octubre de 2010

Paso doble

Gol de la Gata y triunfazo ante el Ciclón. Cerró una semana inmejorable. Es puntero por cinco puntos de ventaja



En el Gasómetro de San Lorenzo, Estudiantes dio un paso de líder. Como visitante, con gol de Gastón Fernández, venció 1-0 al Ciclón a domicilio y pisa fuerte en lo más alto de la tabla de posiciones del Apertura 2010, cuando el campeonato llegó a la mitad. El equipo de Sabella cerró de esta manera una semana redonda, con tres triunfos en siete días, ante Boca, Gimnasia y San Lorenzo.

El Rastrojero fue más que el Falcon, según lo planteado por Ramón Díaz y Verón. Si fuera automovilismo, se podría decir que le sacó una vuelta de ventaja. El Pincha llevó adelante un partido impecable en todo sentido y con un valor agregado: sin la presencia de su referente, Juan Sebastián Verón. Fue más equipo y se quedó con los tres puntos con total claridad.

El primer tiempo fue el momento de la búsqueda. Con inteligencia, criterio, profundidad y muchos jugadores pisando el área rival. Estudiantes desbordó a San Lorenzo, que se encontró con una incómoda visita. Enorme Braña quitando y llegando, Benítez colaborando y generando, Pérez desequilibrando y la Gata y Pereyra haciendo lo suyo en el área rival. Fernández fue quien marcó el único gol, luego de un pase brillante de Enzo Pérez, y una serie de amagues exquisitos que dejaron en el piso a su marcador y al arquero, Damián Albil. Fernández, que necesitaba un partido así como nadie, fue el héroe de la tarde con ese gol que difícilmente olvidará.

Estudiantes completó la primera mitad justificando la ventaja. Siguió buscando y mereció estirar la diferencia, pero llegó al descanso con la mínima diferencia. Por oficio, desequilibrio y sacrificio de jugadores, la victoria del León parecía no correr riesgos. Fue un equipo con todas las letras, y desconcertó a San Lorenzo.

El complemento, fue el tiempo de la solidez. Estudiantes exhibió una clase de trabajo en equipo en pos de un objetivo. Se paró en el medio, ejerció presión desde sus delanteros y recuperó la pelota de manera constante, interrumpiendo sistemáticamente cualquier intento de San Lorenzo, que jamás pudo llegar con peligro hasta Agustín Orión.

El León se puso el overol. En tiempos donde el fútbol da lugar a discursos tan baratos como bien difundidos, que carecen de sentido y son difíciles de llevar a la práctica, negando la importancia innegable del resultado, Estudiantes demuestra cómo, cuándo y dónde se deben hacer las cosas dentro de la cancha. En 90 minutos atacó, defendió, jugó y marcó de una manera inmejorable.

El equipo de Sabella, vaya si vale remarcarlo con todas las letras, fue más allá de la recuperación interna, luego de la eliminación de la copa Sudamericana. Triunfo tras triunfo, tomó un envión imparable para consumar “una semana gloriosa”, tal como la definió el DT en el vestuario. En una semana sacó nueve puntos sobre nueve posibles y puso patas para arriba la tabla del Apertura.

El Pincha demostró que está en un buen momento. Recuperó factores que parecía haber perdido hace un tiempo atrás. Convence, motiva e ilusiona. Llega a la mitad del campeonato como único puntero, 5 puntos arriba de sus escoltas. Pasó una semana de duros exámenes de la manera más airosa y mira el futuro con total optimismo. Desde la próxima fecha en adelante, cuando enfrente a Olimpo de Bahía Blanca, comenzará un nuevo desafío: el de no relajarse y mantener el hambre de gloria y el orgullo que caracteriza a éste Estudiantes. Que rescató lo mejor de sí mismo, y nombres aparte, hace recordar al mejor Estudiantes.