¡QUE SE ACABEN LAS PALABRAS! 
El camino fue largo, fue duro a veces. Momentos de suerte, de angustia, de buen juego... pasó de todo. Arrancó antes que el apertura en Avellaneda, y terminará en Porto Alegre: el Pincha no falló y llegó a la final de la Sudamericana. Con su
gente, con la mística ahora tampoco puede fallar. Con su emblema, Juan
Sebastián Verón, con el reconocimiento a la perseverancia que es Marcos
Angeleri, con la seguridad de
Andújar, con la sorpresa de
Díaz en gran nivel, con la vigencia de Caldera como si fuera el más
pibe... con infinidad de factores que sumado a la mística y a un acompañamiento masivo que seguramente será inolvidable, porque el pueblo Pincha está de vigilia, el León se prepara para recibir a Internacional de Porto Alegre en el primer chico a cara o cruz para ver quién levanta la copa.
Con la mística
sobre volando el estadio seguramente, con los fantasmas de
Bilardo,
Verón,
Malbernat y compañía empujando desde afuera, con la memoria viva de viejas épocas de éxitos memorables que están a la vuelta de la esquina de repetirse. Es volver a vivir esos tiempos que hacen a la grandeza del club... como si faltaran argumentos para motivar.


La final de la Sudamericana significa mucho: 37 años después Estudiantes vuelve a la Final de una competencia internacional, el único club que la supo traer a La Plata, obviamente. Y es imposible pensar en ello desde el momento mismo en que el árbitro pitó el final de las semifinales... es inevitable desviar la atención del tema, por más que Tigre estaba en el medio. Todo es diferente... el clima es distinto, la tensa calma indica que algo grande posiblemente puede pasar, la final se siente, la final se respira... es tema central en el
laburo, en los colegios en las facultades, en las oficinas en las calles...
Escaparle al tema es tarea difícil. Y la importancia es bien merecida, porque pocos son los que vieron a Estudiantes hace 37 años en la final, y que de una vez por todas van a tener la oportunidad de vivir lo que muchas veces han escuchado de las finales y los partidos aparte de la grandeza del club. Y por otro lado, están los que ya peinan canas, los que vivirán el partido reviviendo las gloriosas noches de copa del pasado seguramente emocionados y hasta con algún lagrimón que pueda escaparse. Por todo esto, se espera una noche inolvidable, una noche única de final continental, esperando como de costumbre estar a la altura de las
circunstancias.

Árbitro: Carlos Amarilla (PAR)Asistente 1: Manuel Bernal (PAR)
Asistente 2: Emigdio Ruiz Roa (PAR)
Cuarto árbitro: Carlos Galeano (PAR)Estudiantes tendrá a su disposición casi todo el estadio, la excepción es el pasillo 32, donde se ubicarán los brasileños que lleguen al partido del miércoles. En ese mismo lugar se ubicó la parcialidad de
Botafogo, en cuartos de final.
Ahora... ¿cómo hay que jugarle al Inter que tanto sufre cuando lo exigen en su línea defensiva? ¿Cuál sería el planteo ideal de Astrada? Teniendo en cuenta que no hay gol de visitante, ¿hay que salir a atropellarlos o tener paciencia que son 180 minutos?... lindo para ir armando un debate... Dejá tu opinión, aca a partir de este momento decretamos la previa, ese estado de vigilia que bien tiene prendido el Pincha. Dejá tu opinión de lo que esperás, se van acabando los tiempos y estamos en la final. A dejar la vida por los colores, que quede demostrada la chapa, hay que reventar la noche del miércoles, que sea inolvidable...